Y no sé por qué me gustas, no encuentro maneras, no encuentro el momento, ni el lugar, ni ese beso...Pero sí que no encuentro un beso en el cuello. Por qué no distes ese beso en mi cuello, y por qué esa milésima de segundo en la que tus labios rozan mi piel no existió. Y si hubieras hecho eso, me hubieras enamorado, y yo con el cuello morado, hubiera querido, amigo mío, que me lleves a tus brazos.Sin embargo, no lo hiciste. Entonces, ¿por qué te busco con la mirada hasta en una habitación con la luz apagada? No quiero pensar lo que me diste. Deja de hacerte el interesante, y mándame un sms cuando estemos delante, en el que me digas: vente conmigo al baño un instante...(;
Y yo salga corriendo a ese rincón, y me quites todo menos la sonrisa...y que por fín me des ese beso, ese mordisco, sin prisa.
Qué coño me has dado, que todavía no me he enterado.

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