Caigo al abismo de la incertidumbre, cuando la mente no piensa pedir perdón, y tú tampoco. Cuando un soplo de aire fresco te llena, o cuando un chubasco parece una tormenta aquí dentro, en el pecho.
Caigo, aunque me retenga ese hilo transparente que me une a tí, que está al borde de la ruptura, pero que en el fondo de este universo, sabemos que me sostiene.
Y choco contra la nada, rompiendo todos mis sentimientos y agotando todas las esperanzas de tan solo ver una llamada. Choco sin parar de caer, algo contradictorio. Algo como el querer.
El paracaídas que me diste una vez está roto, y yo ya veo el cielo de tus sábanas como algo lejano.
Piedad le pido al cielo. Este está demasiado ocupado; Cupido se ha escapado para dejar ciega a otra chica, ciega de amor,que, en un futuro, no verá la realidad que todos sabemos que está e ignoramos.

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